El hacker que yo estaba buscando estaría más preocupado de liarla que de llamar la atención. Entre tanto twittero teléfono en mano, descubrí a una discreta hacker vestida con un polo rojo por que:

1) “mente matemática, vamos por buen camino” ... jugaba a enumerados 
2) "¡está hackeando la app!" ... todas sus fichas eran corazones-comodín...  
3) "¡le va dando mini-descargas al walkie-talkie de algunos de los policias!"  ... cada vez que movía las fichas y siguiendo un cuidado algoritmo, no podía ser casualidad.

Le comenté al oido la situación y contestó “se cómo ayudarte, te daré una pista, pero tienes que estar atenta”. Cuando comenzó el discurso de Assange, entretenida se puso a volar una especie de araña teledirigida por encima de la policía. De la araña colgaba un cartel, “Enumeréame, mi nick es infinite ;)”


Me apresuré a retarle a una partida para sacarle información, cada vez faltaba menos para la madrugada y perder mis documentos era como perder mi vida.




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Enumerados, numbered